Historia de un superhéroe

Por Licenciada Gabriela Flores Faillace, Psicóloga Clínica.

Había una vez un niño, llamado Pedro que tenía 10 años y vivía en un pueblo lejano. Él vivía felizmente con sus hermanos y sus papás. Durante la semana iba a estudiar a una escuela cercana a su casa. Todos los días, tomado de la mano de sus hermanos,  se iba caminando hacia su escuela. Tenía muchos amigos con quienes jugaba y compartían la refacción.  Por la tarde, luego de almorzar, hacía sus tareas y jugaba con sus hermanos. 

 

Todo parecía normal, hasta que un día se comenzó a sentir cansado, con poca energía. Su mamá se preocupó y lo alentaba a salir a jugar. A las semanas, sus pies y sus manos se comenzaron a hinchar, su madre lo llevó rápidamente a un centro de salud, donde lo refirieron a FUNDANIER. Como muchos otros niños, este fue el comienzo de una nueva vida; una vida con enfermedad renal. También, este fue el final de muchas otras actividades que Pedro solía hacer y ahora se le dificultan.

Después de unos días grises para la familia,  se le colocó el catéter de diálisis peritoneal en su “pancita” y la madre comenzó su entrenamiento. La familia pasó por una etapa de negación, miedo, dudas y tristeza. Pedrito estaba asustado, nunca había estado en un hospital y no entendía porqué le había pasado esto. Con ayuda de ilustraciones, se le explicó cómo han dejado de funcionar sus riñones. Pasó unas semanas muy triste y asustado, tratando de entender todo lo que pasa a su alrededor. Toda la familia trata de asimilar todos los cambios que tendrán que hacer de ahora en adelante.

Pedrito decidió luchar, vencer sus temores y convertirse en un superhéroe. A pesar de su dieta estricta y de su poca ingesta de agua; de tener que tomar medicamentos; de tener que realizarse la diálisis peritoneal cuatro veces al día y de viajar desde lejos para sus consultas al doctor; él decide seguir estudiando, mantenerse alegre y seguir jugando con sus hermanos.  

Pedrito decidió ponerse la camisa de un superhéroe, un héroe que día a día se dedica a hacer todo lo que un niño hace. Sin embargo, él tiene otra tarea: cuidar de su enfermedad renal. Tal como un superhéroe o una supe heroína, quienes tienen una vida normal, pero también tienen la tarea extra de cuidar al mundo.

Pedrito, así como todas nuestras niñas y nuestros niños que padecen enfermedad renal, son  superhéroes sin capa.  Son pequeñas y pequeños héroes que luchan grandes batallas.