Por Licenciada Gabriela Flores Faillace, Psicóloga Clínica.

Había una vez un niño, llamado Pedro que tenía 10 años y vivía en un pueblo lejano. Él vivía felizmente con sus hermanos y sus papás. Durante la semana iba a estudiar a una escuela cercana a su casa. Todos los días, tomado de la mano de sus hermanos,  se iba caminando hacia su escuela. Tenía muchos amigos con quienes jugaba y compartían la refacción.  Por la tarde, luego de almorzar, hacía sus tareas y jugaba con sus hermanos. 

 

Por Licenciada Cristina Zelaya, Nutricionista.

Al platicar con una de sus hermanas mayores, me contó que ellos eran 14 hermanos en total, de escasos recursos y que no podía creer lo que los doctores le contaban que estaba sucediendo, pues ella siempre había sido una niña «sana». 

Por Licda. Gabriela Flores Faillace, Psicóloga Clínica.

Luego de ser diagnosticados con enfermedad renal crónica, los niños comienzan a sentirse diferentes  a sus compañeros o hermanos. Usualmente, dejan de jugar con sus pares y se sienten como el «patito feo».

Por Licenciada Cristina Zelaya, Nutricionista.
 
La respuesta es todos, ya que en cada etapa de la vida la salud de los riñones es de gran importancia y la alimentación juega un papel indispensable para esto. 
 
Desde que somos pequeños se establecen nuestros hábitos alimenticios, los cuales podrán tener efectos positivos o negativos en nuestra salud. De hecho, algunas enfermedades se desarrollan debido a una alimentación inadecuada o deficiente. 

Por Licenciada Cristina Zelaya, Nutricionista.

La Enfermedad Renal es un problema cada vez más grande para Guatemala; cada semana se diagnostican por lo menos 2 niños o niñas con este grave problema en la Fundación para el Niño Enfermo Renal (FUNDANIER) y nos preguntamos: ¿Será la nutrición importante en estos niños y niñas? ¿Tendrá algún beneficio una dieta saludable? 

Por: Licenciada Iliana Peña, miembro de la Junta Directiva de Fundanier; donadora y madre de una niña trasplantada.


18 de julio de 2002.  Recuerdo muy bien la fecha.  Por fin llegaba el día tan esperado, en el que se realizaría el trasplante renal de Annie, mi hija de nueve años. El camino recorrido para llegar a ese momento me había parecido largo y colmado de no pocas pruebas:

Cuando los filtros o nefronas de los riñones se dañan no se recurperan y la enfermedad puede pasar de un estado uno a un estado cinco si no se trata a tiempo. Conozca más con el Dr. Randall Lou Meda. 

 

 

Por Licenciada Cristina Zelaya, Nutricionista


La desnutrición es un problema frecuente y alarmante en los pacientes con enfermedad renal crónica; encontramos a la mayoría de estos pacientes con un retraso de crecimiento desde leve hasta severo dependiendo el caso. Por ejemplo, de los 24 pacientes de Hemodiálisis evaluados el mes de junio, únicamente 7 presentan una talla normal para su edad; 12 presentan un retraso leve; y 5 un retraso de crecimiento moderado. Los niños y niñas a los que se les diagnostica la enfermedad en una edad temprana ─como en menores de 5 años─ detienen su crecimiento desde ese momento y tienden a presentar un mayor retraso de crecimiento comparado con los pacientes a los que se les diagnostica en edades más avanzadas.

Por: Licenciada Iliana Peña, miembro de la Junta Directiva de Fundanier; donadora y madre de una niña trasplantada. 

Fue un jueves de la Semana Santa de 2001, en la habitación de un hospital, poco después del mediodía, cuando recibimos la peor de las noticias que como padres se puede recibir. Solo era un aviso anticipado de días tristes, dolorosos, largos y pesados. ¡Cómo olvidarlo! «...La nena se descompensó; el estado de salud de su pequeña es delicado. Tiene un problema renal, es decir, sus riñones no están funcionando, pero en este momento no podemos determinar qué tan grave es el daño…»